Tu Alimento Diario

San Mateo 8:16

«Al caer la noche, le llevaron muchos endemoniados, y Él, con su sola palabra, expulsó a los demonios y sanó a todos los enfermos.»

Hay palabras que lastiman, maldicen, atan, frenan; pero las Palabras de Jesús traían sanidad, liberación, aliento, bendición, corrección, inspiración, seguridad.

Cuida lo que tus labios hablan en tu hogar, en tu trabajo, con tus amigos; porque de ello depende tu bienestar y el de los demás.

`Ora así:` Padre Dios, entendiendo que mis palabras tienen el poder de dañar o edificar, renuncio a usar mis labios para lastimar, criticar, destruir, y decido usarlos sólo para bendecir a los demás . En el Nombre de Jesús, amén.

¡Bendecido Miércoles!