Tu Alimento Diario
Génesis 25:33-34
«Entonces Jacob le dio a Esaú pan y el guiso de lentejas, y Esaú comió y bebió; luego se levantó y se fue. Así fue como Esaú menospreció la primogenitura.»
En aquellos años, el primer hijo tenía el derecho de recibir el doble de herencia que el resto de los hermanos. Esaú despreció ese privilegio, cambiando su derecho por un buen plato de comida.
No cedas a la tentación de cambiar tu herencia espiritual como hijo de Dios, por un placer momentáneo. Prioriza hoy tu relación con Dios y disfrutarás mañana, de todos los “platos de lentejas”.
`Ora así:` Padre Dios, te pido perdón por haberme dado gustos temporales, despreciando lo espiritual y eterno. Hoy decido ponerte primero en mi vida, valorando la herencia que tengo como hijo tuyo. En el Nombre de Jesús, amén.
¡Bendecido Viernes!