Tu Alimento Diario

Salmos 57:1-3

«¡Ten misericordia de mí, Dios mío! Yo he puesto en Ti mi confianza, y bajo la sombra de tus alas me refugiaré hasta que haya pasado el peligro. Clamo a Ti, Dios altísimo, pues Tú me favoreces; desde los Cielos vendrás en mi ayuda, enviarás tu misericordia y tu verdad, y me librarás de mis infames opresores.»

Cuando David estaba siendo perseguido por el rey Saúl y su vida corría riesgo real de muerte, encontró refugio en Dios .

La protección del Señor no elimina los problemas, pero mientras los atraviesas te da PAZ interior, CONFIANZA en que vencerás.

`Ora como hizo David:` ¡Ten misericordia de mí, Dios mío! Yo pongo en Ti mi confianza y me refugio hasta que haya superado mis problemas. Clamo a Ti, Dios Altísimo, pues Tú me favoreces; desde los Cielos vendrás en mi ayuda, enviarás tu misericordia y me librarás. Te lo pido en el Nombre de Jesús, amén.

¡Bendecido Viernes!