Tu Alimento Diario

San Juan 8:36

«Así que, si el Hijo los hace libres, ustedes son verdaderamente libres.»

Quienes estaban escuchando a Jesús, pensaban que eran libres. Pero el Maestro estaba hablando de ataduras mentales, físicas y espirituales.

Pecados sexuales, prácticas ocultas, experiencias traumáticas de tu infancia, pecados familiares, pueden atar tu vida y también tu descendencia.

Jesús tiene todo el poder y la autoridad para darte completa libertad, acércate a Él o busca ayuda espiritual para conseguir esa libertad .

`Ora así:` Padre Dios, creo que tu Hijo puede liberarme verdaderamente. Perdona mis pecados, sana mi corazón, renuncio a toda práctica oculta, y a las malas herencias espirituales. Hazme libre! Te lo pido en el Nombre de Jesús, amén.

¡Bendecido Viernes!