Tu Alimento Diario

San Juan 16:21-22

«Una mujer que sufre dolores de parto, cuando nace su hijo, su angustia se transforma en alegría, porque ha traído una nueva vida al mundo. Así que ahora ustedes tienen tristeza, pero volveré a verlos; entonces se alegrarán, y nadie podrá robarles esa alegría.»

Jesús estaba anunciando Su muerte, pero también la promesa de Su resurrección e, implícitamente, que estaría siempre a través de Su Espíritu Santo.

De la misma manera, si hoy estás sufriendo como dolores de parto, ten siempre presente sus Promesas, fortalécete en Su Espíritu, espera con fe lo que pronto saldrá a luz. ¡Que ningún problema te robe la alegría!

`Ora así:` Padre Dios, confío en tus Promesas, y en fe, me alegro por el nacimiento de algo glorioso en mi vida. Recibo fuerzas de tu Espíritu para mantenerme firme. En el Nombre de Jesús, amén.

¡Bendecido Jueves!