Tu Alimento Diario
2 Corintios 9:8, 10-11
«Dios es poderoso para que abunde en ustedes toda gracia, para que siempre y en toda circunstancia tengan todo lo necesario, y abunde en ustedes toda buena obra. Y aquel que da semilla al que siembra, y pan al que come, proveerá los recursos de ustedes y los multiplicará, aumentándoles así sus frutos de justicia, para que sean ustedes enriquecidos en todo, para toda generosidad, que por medio de nosotros produce acción de gracias a Dios.»
«`Si quieres un futuro diferente, tienes que aplicar esta ley espiritual.«`
Dios da semillas a todos. La mayoría se la “come” totalmente; unos pocos usan una parte para sembrar en la obra de Dios y en otras vidas; son pocos también los que siembran en su propio negocio.
Si consumes todo lo que Dios te da, estás “comiendo” también tu futuro; pero si siembras una parte dando e invirtiendo, puedes estar seguro que tendrás una gran cosecha.
`Ora así:` Padre Dios, reconozco que no he respetado esta ley espiritual, que me “comí” todo lo que me has dado y por eso hoy no tengo frutos para cosechar. Te pido perdón por esta falta, y decido ser generoso, extender mis manos al necesitado, invertir en mi propio negocio, esperando con fe cosechas sobrenaturales. En el Nombre de Jesús, amén.
¡Bendecido Miércoles!