Tu Alimento Diario

Apocalipsis 3:7, 8

«Así dice el Santo y Verdadero, el que tiene la llave de David, el que abre y nadie puede cerrar, y cierra y nadie puede abrir: Yo sé todo lo que haces. Delante de ti he puesto una puerta abierta, la cual nadie puede cerrar. Aunque son pocas tus fuerzas, has obedecido mi Palabra y no has negado mi Nombre.»

La “Llave de David” significa la autoridad absoluta de Jesucristo sobre el Reino de Dios, el centro de la historia, el acceso a la salvación eterna, el poder para abrir o cerrar puertas de oportunidades ilimitadas.

Esta Promesa se hace real en tu vida cuando decides obedecer a Su Palabra y declarar que Cristo es tu Señor.

`Ora así:` Padre Dios, confieso con mis labios que Jesús es mi Señor y obedeceré Sus Consejos. Creo que Él abrió puertas de oportunidades en mi vida, que nadie las puede cerrar, y me activo para aprovecharlas. En Su Nombre, amén.

¡Bendecido Domingo!