Tu Alimento Diario

San Mateo 14:28-30

«Pedro le respondió: Señor, si eres tú, ordena que yo vaya hasta ti sobre el agua. Ven, dijo Jesús. Pedro entonces bajó de la barca y comenzó a caminar sobre el agua en dirección a Jesús. Pero al notar la fuerza del viento, tuvo miedo; y como comenzaba a hundirse, gritó: ¡Sálvame, Señor!»

Cuando pones tu mirada en Jesús, te atreves a caminar sobre el agua, a emprender imposibles. Pero, al notar la fuerza del viento, de los problemas en contra, sientes que te hundes.

El diablo no pudo impedir que comiences con fe, pero puede hacerte dudar para que abandones. Vuelve a poner tu mirada en el Señor y pídele que te salve.

`Ora así:` Padre Dios, reconozco que puse mi mirada en las circunstancias que me rodean. ¡Perdóname! ¡Líbrame de las olas que me quieren ahogar! ¡Fortaléceme para seguir caminando hasta llegar a destino! Te lo pido en el Nombre de Jesús, amén.

¡Bendecido Martes!