Tu Alimento Diario
Salmos 56:4
«Confío en ti, mi Dios, y alabo tu Palabra; confío en Ti, y no tengo miedo. ¿Qué puede hacerme un simple mortal?»
Mientras David estaba siendo perseguido por el Rey Saúl para acabar con su vida, en vez de dejarse dominar por el miedo declaró: ¿qué me puede hacer un simple hombre si Dios está conmigo?
Deja de decirle a Dios lo grande que es tu problema y ¡dile al problema lo grande que es tu Dios!
Sentir miedo un momento es normal, pero si lo dejas anidar en tu corazón, se transforma en un problema espiritual, te paraliza y enferma. ¡Decide confiar en el Señor!
`Ora así:` Padre Dios, confío totalmente en Ti. Renuncio al miedo, lo quito de mi corazón. Líbrame de angustia y opresión, sálvame de esta situación. Alabo tu Palabra y creo en tus Promesas. En el Nombre de Jesús, amén.
¡Bendecido Sábado!