Tu Alimento Diario
San Juan 2:23-25
«Debido a las señales milagrosas que Jesús hizo en Jerusalén durante la celebración de la Pascua, muchos comenzaron a seguirlo y confiar en él; pero Jesús no confiaba en ellos porque conocía todo acerca de las personas. No hacía falta que nadie le dijera sobre la naturaleza humana, pues él sabía lo que había en el corazón de cada persona.»
Como en aquellos tiempos, hoy también muchos se acercan a Jesús sólo para recibir un milagro y, al tener resuelto su problema temporal, se alejan sin seguir sus enseñanzas, descuidando su Salvación Eterna.
`Ora así:` Padre Dios, gracias por los milagros que haces en mí. Sé que no puedo engañarte y por eso decido seguirte desde hoy y para siempre. Limpia mi corazón, transfórmame. Te lo pido en el Nombre de Jesús, amén.
¡Bendecido Domingo!