Tu Alimento Diario

San Lucas 17:3-4

«¡Tengan cuidado con lo que hacen! Si tu amigo te hace algo malo, llámale la atención. Si te pide perdón, perdónalo. No importa si en un solo día te hace muchas maldades; si él te pide perdón, perdónalo.»

Así como Dios te perdona ilimitadamente, tienes que perdonar a todos. Si se arrepiente, habrás restaurado su vida. Pero aún cuando no lo haga, perdona igual.

Guardar rencor, ese listado interminable de faltas que han cometido contra ti, llena tu mente de amargura, enferma tu cuerpo, frena las bendiciones de Dios sobre tu vida.

`Ora así:` Padre Dios, gracias por perdonarme siempre, aunque te falle una y otra vez. Yo también perdono y cada vez que me acuerde lo que me hicieron, recordaré que ya he perdonado, para que tu bendición permanezca sobre mí y tu favor se extienda a los que me rodean. En el Nombre de Jesús, amén.

¡Bendecido Miércoles!