Tu Alimento Diario

Eclesiastés 2:23-24

«Sus días de trabajo están llenos de dolor y angustia, ni siquiera de noche pueden descansar la mente. Nada tiene sentido. Entonces llegué a la conclusión de que no hay nada mejor que disfrutar de la comida y la bebida, y encontrar satisfacción en el trabajo. Luego me di cuenta de que esos placeres provienen de la mano de Dios.»

Cuando sólo vives para trabajar, enfocado en lo material, y dejas de lado a Dios, a tu familia, tu salud, tus relaciones; terminas con dolor, angustia, insomnio.

El trabajo deja de ser pesado y agobiante cuando se entiende que es una provisión de Dios para bendecir tu vida y la de otros. Si eres empleado, acepta comprender que estás en el lugar que Dios te puso para bendecir a tus jefes y si eres empleador, estás para ser de bendición a muchas familias.

Toma el trabajo como una Provisión de Dios para bendecir y recibir bendición.

`Ora así:` Padre Dios gracias por Tu consejo, gracias por el trabajo y porque a través de él, puedo ser de bendición. Enséñame a disfrutar de Tu recompensa, te lo pido en el Nombre de Jesús, amén

Bendecido Miércoles!