Tu Alimento Diario
Salmos 19:14
«Que las palabras de mi boca y la meditación de mi corazón sean de tu agrado, oh Señor, mi roca y mi redentor.»
Tus pensamientos íntimos siempre se transforman en palabras y acciones que marcan el rumbo de tu vida.
Por eso, medita en la Palabra de Dios, guárdala en tu corazón, habla de ella en tu casa, aplícala en tu vida cotidiana. No sólo agradarás al Señor, sino que tendrás el poder para que todo te salga bien.
`Ora así:` Padre Dios, renuncio a todo pensamiento contrario al tuyo, recibo y aplico Tus consejos, para que mis acciones sean de Tu agrado y cuente con Tu respaldo para prosperar en todo. Amén.
¡Bendecido Domingo!