Tu Alimento Diario
Romanos 11:29
«Pues los dones de Dios y su llamado son irrevocables.»
Se puede perder mucho: negocio, empleo, amistades, familiares, pero nunca vas a perder lo que Dios te ha asignado.
Cuando creíste que Cristo es tu Señor y Salvador , naciste de nuevo y Dios puso en tu ADN espiritual, dones que se activan cuando respondes a Su llamado y pones tu vida en Sus manos.
Decide vivir para servir a Dios, usando esas capacidades sobrenaturales que tiene todo aquel que cree.
`Ora así:` Padre Dios, creo que tengo una misión única en la Tierra y dones especiales para desarrollarla. Decido no sólo yo, vivir en bendición; sino, ser de bendición a quienes me rodean. En el nombre de Jesús. Amén.
¡Bendecido Jueves!