Tu Alimento Diario
Salmos 118: 5-6
«En mi angustia oré al Señor, me respondió y me liberó. Él está de mi parte, por tanto, no temeré. ¿Qué me puede hacer un simple mortal?»
Cuando te sientas amenazado por alguien, por una mala noticia, por una enfermedad, una deuda, una crisis familiar; en lugar de sentirte acorralado, atemorizado, clama al Señor, aférrate de esta Promesa. ¡Él te responderá y liberará!
`Ora así:` Padre Dios, ¡Ayúdame, Sálvame, Líbrame! Pongo esta carga en tus manos porque solo no la puedo sobrellevar. Te lo pido en el Nombre de Jesús, amén.
¡Bendecido Domingo!