Tu Alimento Diario

Hechos 9:3-6

«En el camino, ya cerca de Damasco, un poderoso haz de luz que venía del cielo hizo rodar por tierra a Saulo, mientras oía una voz que le decía: «Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?» Y él contestó: «¿Quién eres, Señor?» Y la voz le dijo: «Yo soy Jesús, a quien tú persigues.» Él, temblando de temor, dijo:Señor, ¿qué quieres que yo haga?»

Saulo dejó de ser perseguidor de la Iglesia, para convertirse en el apóstol Pablo, quien llenaría del Evangelio amplias regiones del Imperio Romano.

Su transformación se produjo por dos razones: primero porque reconoció a Jesús como su “Señor”, el amo de su vida; segundo porque inmediatamente preguntó: “¿qué quieres que haga?”.

Imita a Saulo, tu vida también será transformada y llevarás buenas noticias a todos los que te rodean.

`Ora así:` Padre Dios, reconozco a Jesús como mi Señor y estoy dispuesto a obedecerlo en todo lo que me mande. Amén.

¡Bendecido Domingo!