Tu Alimento Diario

Salmos 127:2

«De nada sirve que ustedes se levanten muy temprano, ni que se acuesten muy tarde, ni que trabajen muy duro para ganarse el pan; cuando Dios quiere a alguien, le da un sueño tranquilo.»

Qué difícil se te hace cuando la peleas solo, tus esfuerzos no alcanzan, el cansancio te deprime, la falta de resultados te desanima, las expectativas se pierden.

Pide a Dios que trabaje contigo, que reanime tu espíritu, que aclare tu mente , que renueve tus fuerzas. El Señor te ama y se complace en acompañarte en todo momento y lugar para transformar tu lamento en danza.

`Ora así:` Padre Dios, reconozco que no es suficiente luchar solo con mis fuerzas, ¡ayúdame! Dame el descanso tranquilo prometido, lléname de tu Espíritu, guíame para alcanzar los resultados deseados. Te lo pido en el Nombre de Jesús, amén.

¡Bendecido Martes!