Tu Alimento Diario
Salmo 77:3, 10-12
«Al quejarme, mi ánimo decaía. Pero después me acordé de todo lo que has hecho, de tus obras maravillosas de tiempos pasados. Siempre están en mis pensamientos; no puedo dejar de pensar en tus obras poderosas.»
Los pensamientos negativos, las quejas, arruinan tu vida, detienen tus proyectos, enferman tu cuerpo, te roban la fe, la esperanza, te desaniman.
Llena tu mente con las Promesas de Dios cambia, medita en Su Palabra y no en tus problemas, cambia tu manera de pensar y cambiará tu manera de vivir.
`Ora así:` Padre Dios, renuncio a llenar mi cabeza con pensamientos destructivos y decido repetir tus promesas hasta que pueda ver en fe, mi futuro tal como lo has planeado. Amén.
¡Bendecido Lunes!