Tu Alimento Diario
San Mateo 8:25-27
«Sus discípulos lo despertaron y le dijeron: ¡Señor, sálvanos, que estamos por naufragar! Él les dijo: ¿Por qué tienen miedo, hombres de poca fe? Entonces se levantó, reprendió al viento y a las aguas, y sobrevino una calma impresionante. Y esos hombres se quedaron asombrados, y decían: ¿Qué clase de hombre es este, que hasta el viento y las aguas lo obedecen?»
Las tormentas aparecen en la vida sin previo aviso. Dios las permite, no para que naufragues, sino para que te acerques y puedas conocer quien es Jesús.
Los que confían en Dios pueden descansar, pero la mayoría se atemoriza, duda, no puede ni siquiera conciliar el sueño.
Invita a Jesús que se suba a tu barco, que te ayude a atravesar la tempestad, y te conduzca a buen puerto.
`Ora así:` Jesús, entra en mi vida; dame la sabiduría y la paz para resolver cada problema y superar mis metas. Amén.
¡Bendecido Jueves!